Links – Tema: el cigarrillo
Ene 7
La idea de los posts “Links – Tema: (la vaca)” surgió como una forma de recopilar, profundizar y ampliar información sobre algún tema en particular, del que todos hablan, del que hacen eco los medios y/o de los que me parezca que valgan la pena incluir. Es, claro, una selección personal.

Hoy, un poco más de 10 links sobre el cigarillo. El fallecimiento de Sandro, quien luchó años contra un enfisema pulmonar crónico, reavivó el tema del pucho y las enfermedades que un fumador (activo o pasivo) puede tener. Aquí vamos:
De acuerdo a la Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina (Aliar), “más de 100 Sandros que mueren por día“. Al finalizar el 2010, 40.000 fumadores activos habrán muerto y también 6.000 fumadores pasivos, mucha más gente que la suma total de las víctimas de la violencia, el sida y los accidentes de tránsito.
En Argentina las estrategias antitabaco son escasas. Tal es así que la ratificación del Convenio Mundial para el Control del Tabaco está “cajoneada” en el Senado. Ese convenio es el primer tratado internacional de salud pública y la Argentina es el único país de América latina que todavía no lo ratificó (¿lo hará?). Encima es el país donde más se fuma en la región.
Mercado del tabaco. Paraguay produce el 10% de los cigarrillos ilegales del mundo.
Por otro lado, Brasil es el principal exportador del mundo. En el 2006 exportó 581.000 toneladas de tabaco, el 23,3% del total mundial. China produce más de 2 millones de toneladas y es el principal productor y consumidor del mundo. Ellos dos, India y Estados Unidos son los 4 países que, en conjunto, producen el 67% del tabaco a nivel mundial.
El 80% de la producción de tabaco se desarrollo en países pobres y las tres principales empresas de la industria del tabaco son la Compañía Nacional de Tabaco de China (CNTC), Philip Morris y British America Tobacco.
Dejar de fumar aumenta el riesgo de diabetes, pero hacerlo después de un infarto prolonga la vida. Mientras queno es lo mismo fumar a los cinco minutos que una hora después de despertarse.
Hace un tiempo salió a la venta el “e-cigarrillo” o cigarrillo electrónico, el gancho para el mercado fue decir que es saludable a diferencia del “tradicional”. Muchos profesionales lo ponen en duda.
Licenciados mediocres para tirar por la ventana
Ene 5
Más o menos así fue la descripción que dieron aquellas personas a las que le consulté qué opinaban sobre la nueva y rápida forma que tiene un estudiante de Comunicación Social de recibirse en la Argentina: “se van a recibir todos Licenciados mediocres“.
Según tengo entendido, el nuevo sistema rige en “todas” las universidades del país (¿alguien podría ayudarme a verificar este dato?) desde el año pasado. O al menos rige en la querida UNLaM -donde curso-.
Para recibirse de licenciado ya no hace falta presentar una tesis de grado o, mejor dicho, tesina. No, no. Eso es mucho trabajo. Es más simple si se presenta una monografía. Uno escribe 10 carillas, las imprime, las explica ante los profesores y recibe el título en mano.
Busqué, pero nunca encontré información al respecto. Yo me enteré en los pasillos de la universidad en la que curso la carrera. En ese momento eran todos rumores (“no hay más tesis, ahora hacés monografía o ensayo científico”), los cuales después se confirmaron.
Me sentí indignada y ni bien pude, casi a fin del año pasado, lo hablé con la coordinadora de la carrera de Comunicación Social de la UNLaM. Con mucha buena onda, ella me explicó que en todas las instituciones educativas* hay muy pocos egresados en Comunicación (algo que pude constatar cuando a mediados del 2009 se hizo la colación en la que se graudó mi hermano de Ingeniero y en la que más de 15 personas recibieron su título de “Ing.” y ni 5 fueron nombrados en Comunicación).
¿Por qué hay pocos recibidos? Según me dijo la coordinadora, los chicos no se reciben porque después de años y años de cursar sus proyectos de tesis quedan encajonados: no los comienzan, no los terminan o no se los aprueban.
No los comienzan. Los alumnos cursan todas las materias, pero a la hora de hacer la tesis “solos en sus casas” no tienn tiempo, se cuelgan y se les complica coordinar trabajo y estudio.
No lo terminan. Empiezan, presentan un avance y ahí queda, en el olvido.
No se los aprueban. Esta razón fue la que me dio más miedo. No son aprobados los proyectos porque los alumnos de comunicación social “no saben escribir”; no soló porque escriben con errores de ortografía, sino porque presentan problemas de coherencia y cohesión entre los párrafos y porque copypastean fragmentos enteros de la web. Alarmante.
¿Y qué se les ocurrió a las autoridades? El camino más fácil: sacar la tesis.
Ahora el alumno cursa el taller de “monografía”, lo ayuda un profesor (para que no “cuelgue” el trabajo) y listo.
Algo que no comparto. Me parece que bajar el nivel de exigencia para un futuro gradudado en una carrera de grado de una universidad no es correcto.
Si hay falencias en el aprendizaje, ¿no es mejor tratar de encontrarlos y solucionarlos, en vez de hacer más fácil el trámite? Inlcuyan más materias de compresión de textos, de redacción, de lo que fuere… en vez de suprimir pasos.
Y al respecto, encima de todo, se me viene a la mente que la coordinadora de mi carrera también me contó que las Licenciaturas fueron acortadas de 6 a 4 años… porque eran muy largas y nadie se recibía.
Me indigna que cada vez hagan todo más fácil. De más está decir que tampoco comparto que nunca nadie haya dicho nada en forma oficial, una falencia de comunicación que no se justifica.
Antes no había egresados… ahora habrá licenciados (mediocres) para tirar por la ventana.
Y yo me quedo sin la posibilidad de poder hacer una tesis o tesina. No es justo. Ni hablar de la desvalorización del título.
*Avaló su afirmación al citar el estudio que estaba llevando a cabo una alumna sobre las carreras de Comunicación en las universidades argentinas.
Aclaración: esta situación también se da en carreras como Trabajo Social y Ciencias Políticas, pero sólo hice referencia al ámbito de estudio en el que estoy sumergida.
Premio consuelo
Ene 4
La imagen que ilustra el post no es la que me inspiró, pero no encontré por la web la que vi en una parada de colectivo. Igual, la idea es la misma.
Uno va apuesta en los caballos, va al casino o le juega a la lotería para ayudar al resto y no para ganar plata. Jugá porque con eso “apostás” a un país mejor (¿pará qué pagamos los impuestos?)
¿Qué dirán los ludópatas al respecto? “Es la emoción de jugar y ayudar” (?)

Micromediados
Dic 21
La imagen que ilustra el post es, a la perfección, el reflejo de mi pensamiento.
Por un lado, sí, las personas leen cada vez menos. La instantaneidad de la web y la inmensa cantidad de información que nos inunda juegan un papel importante. Eso está claro. No hay tiempo para leer y quizás ni ganas. Digamos que se busca lo esencial en texto y lo multimedial (imágenes y videos).
De la otra vereda, también, las personas escriben cada vez menos. Y hasta quizás antes que escribir (o producir contenido) prefieren buscarlo ya digerido, consumirlo o copypastearlo. Pero volvamos: cada vez se escribe menos, decía.

Y la imagen de este artículo (créditos de David Armano) habla por sí sola. Y ¡ojo! no digo que esté bien o mal o que sea peor o mejor esta situación. Sólo digo lo que todos vemos, que la cosa está cambiando.
Son situaciones y formas nuevas de expresarse y para mí no se pueden comparar con otras. Pero la parte mala que yo veo ahora es que:
- cada dos por tres, el Timeline de mi cuenta en Twitter se llena de retweets de los rt de no se quién.
- mis feeds desbordantes de contenido muestran que en varios (muchos) blogs o sitios, las noticias (súper cortas) se repiten exactamente igual. Hasta con las mismas imágenes y todo se termina en un “mark all as read”.
¿La participación en la web 2.0 podría resumirse en compartir lo que unos pocos producen cada vez más acotado?
¡Hey! Acá estoy
Dic 17
¡Uff! Veo el último post y me siento mal. Abril. Entre otras cosas, esa época todavía no existían los “RT” en Twitter, Google Wave era un rumor, recién empezaba el primer cuatrimestre en la universidad, la Ley de Medios no era tema candente, el fútbol no era gratis para todos, Ricardo Fort no era nadie, el blog cumplía dos añitos y yo estaba trabajando en cosas que ahora ya no. Claro está, pasaron varios meses (ni los quiero contar, porque “me da cosita”), pero de alguna forma siento que nunca me fui.
Mil cosas ocurrieron para que dejara de postear, más que nada, falta de tiempo. Pero hoy, 16-12-09, volvía de trabajar en el colectivo y me dije: “tengo ganas de volver a blogguear. Me voy a hacer tiempo de la manera que sea”. Y acá estoy, en el medio y lista para ofrecer mis puntos de vista con la mirada que me caracteriza:

¡Gracias!
Periodismo, se busca
Abr 6
Los periodistas no hacemos nuestro trabajo. O sí, pero mal. Eso fue lo primero que pensé luego de leer una nota publicada la semana pasada en soitu.es sobre un grupo de blogueros que iban a ir a la cumbre del G-20.
Titulado 50 blogueros te cuentan el ‘otro’ G-20, el artículo se centraba en que medio centenar de bloggers, o gente corriente, iban a cubrir la cumbre del G-20 en igualdad de condiciones que los periodistas, ya que de esta manera, se contaría todo lo que allí pasara.
Los argumentos para sostener esa hipótesis se resumían en los siguientes cuatro puntos:
- Acostumbrados a ir a este tipo de cumbres, los periodistas perdimos capacidad de sorpresa. Los blogueros, aportarían una visión distinta.
- Los llamados medios sociales, son una especie de quinto poder. Son los bloggers quienes deben hacer que los medios de comunicación presten atención a otros problemas (en este caso, que no sean la crisis económica y la presencia de Obama en Europa).
- Los periodistas nos quedamos sólo con una parte de los hechos, olvidamos lo más interesante. Es allí donde los medios alternativos pueden ser mucho más efectivos a la hora de contar todo lo que ocurra en el G-20.
- Como los medios de comunicación responden a intereses políticos y económicos, son los blogueros pueden los abordar mejor lo que pasa en la cumbre porque son “gente corriente escribiendo para gente corriente”.
Por un lado, nuestro trabajo se torna previsible, no hacemos foco en las cuestiones calientes sino que miramos para otra parte, la más aburrida, y dejamos de ser personas comunes para estar del mismo lado que el poder.
Por otro, los bloggers, idealizados, son los únicos capaces de hacer algo al respecto (y mejorar la visión que se da de la realidad en la prensa).
Pareciera que lo único bueno de que un grupo de bloggers vaya a cubrir una cumbre es que pueden hacer lo que los periodistas no podemos, lo que los periodistas deberíamos poder. Me pregunto, ¿no somos capaces de hacer periodismo de calidad?
No me queda otra que pensar que el avance vertiginoso de Internet en nuestro ámbito de trabajo y los cambios que provoca en él, nos ciega. Estamos más preocupemos por la supervivencia económica de los medios de comunicación que del futuro de nuestra profesión como tal, y de las oportunidades que este medio nos brinda. En vez de aprovechar lo que los bloggers nos pueden dar, son ellos quienes ocupan un espacio que les dejamos libre. Es cierto, no hacemos foco en las cuestiones calientes, miramos para otra parte. Y nos olvidamos de lo más importante: que no se puede hacer periodismo sin, precisamente, eso… periodismo.
El desamor en tiempos de Facebook
Mar 30
Gracias a Internet, encontrar pareja puede resultar mucho más fácil. Con tanta red social dando vueltas, conocer al amigo de tu amigo, o al primo del amigo del sobrino de tu vecino, es más rápido.
De entrada, uno ya puede saber de dónde es la otra persona, a qué se dedica, qué música escucha, adónde fue el fin de semana pasado, y a qué eventos irá en los próximos días, entre otras cosas.
Pero (como todo) esa magia de la web también tiene su lado negativo. Terminar una relación, que nació y creció en el mundo virtual, es complicado.
¿Qué pasa cuando tu ex-novi@ está en todas tus redes sociales?
¿Qué hacer: desfacebookear o no?
La gente de LaComuna.tv lo explica así:
El curioso caso del clarinetista escondido
Mar 21
Por Ariel Glaz
Antes que nada, quiero agradecer a mi amiga Romina Jorge por cederme este espacio de expresión en su blog.
Sutil.
(Del lat. subtīlis).
adj. Agudo, perspicaz, ingenioso.
Vayamos por partes. No soy ni vengo a escribir aquí como periodista, comunicador social ni trabajador de los medios de prensa. Tampoco vengo a expresar mi opinión como diseñador gráfico. Estoy escribiendo esta reflexión como un ciudadano argentino.
Repasando las primeras hojas del diario La Nación de hoy me topé con la siguiente publicidad:

¿Hace falta aclarar algo? Más allá del extraño postulado que con algo de esfuerzo genera un sentido más o menos coherente: ¿puede alguien en su sano juicio no observar la silueta presente en medio de la ilustración? ¿Hace falta recordar que estas publicidades gráficas las pagamos con nuestros impuestos? ¿En qué momento decidió el Gobierno incluirnos como soldados en una guerra contra una corporación?

Hace días somos partícipes pasivos de una guerra mediática que me recuerda a la Guerra Fría. Desde la presentación del mamarracho de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, los proyectiles han volado de un bando al otro atacando de forma indirecta y cobarde, pero sin embargo, las metáforas y sutilezas se han mantenido cautas. Hoy, la guerra ha sido declarada gráficamente. Hoy el Gobierno que nos representa a todos ataca directamente a su archienemigo de manera vergonzosa.
Hoy es el día en que (yo, Ariel) declaro la total incompetencia comunicacional por parte de quienes estén detrás del diseño de las piezas de propaganda del Gobierno Nacional. Éste es el súmmum de la pedantería de este gobierno, una falta de sutileza absoluta, el uso más incorrecto de la retórica que se haya visto en mucho tiempo. Pone en jaque las habilidades discursivas de un equipo de prensa que además, se permite cuestionar las competencias de sus lectores. La silueta que emula el isotipo de Clarín no es ni siquiera sugestiva. Por el contrario es soez, agresiva y hasta estúpida. No es una cosa que parece otra, no es una figura retórica: es pura ignorancia discursiva con el camuflado más barato imaginable.
Faltos de cerebro
Mar 5
Hoy me encuentro con una imagen muy buena que viene a enriquecer mi cruzada contra las faltas de ortografía.
Se trata de una foto sacada a una hoja de la revista mensual de Copa Airlines, en la cual invita a sus clientes a completar un formulario de comentarios y sugerencias:

La frase bien podría haber resultado feliz, pero les faltó un acento gráfico. Pasó de ser una invitación a un insulto.
Por cierto, excelente blog Las palabras de la tribu.
GRAN DT: la (in)seguridad de las contraseñas
Feb 23
Si alguno jugó al Gran DT (de Clarín) el año pasado, van a recibir un mail que dice algo así:
Hola, fulanito. Se lanza el Gran DT de este año, jugá de nuevo … y demás palabrería
Pero lo GRAVE del asunto es lo que viene a continuación:
Tu usuario: 25.xxx.xxx
Tu password: abc123
Eso significa que no tienen las claves encriptadas en la base. Para hilar más fino implica que cualquier empleado de Clarín que tenga acceso a la base conoce las contraseñas de TODO el mundo.
Pero para seguir hilando aún más profundo, los usuarios son los números de DNI de cada persona, es decir que, pueden relacionar fácilmente PERSONAS con CLAVES (y es muy alto el porcentaje de gente que usa la misma pass para todo).
Así que, si participaste del GDT, a cambiar contraseñas (y a pensar dos veces en volver a jugar en el concurso de Clarín).

¡De yapa! Lean el reglamento del Gran DT, dice cosas como:
El Organizador no se responsabiliza por el uso que pueda hacerse de la información provista por cada Participante en el supuesto que la misma sea utilizada sin autorización del Organizador.
El Organizador no se responsabiliza de las posibles pérdidas, deterioros, robo de información, retrasos o cualquier otra circunstancia que pudiera perjudicar a los Participantes del juego Gran DT, como consecuencia de su participación.

