Con miras al creciente avance de Internet sobre los medios tradicionales, y con el énfasis puesto en la prensa gráfica, muchos se atreven a vaticinar el futuro de estos medios.
Mirando el presente, tratan de predecir lo que vendrá, algo de lo ya se trató acá.

Muchas de las conclusiones son las mismas: los diarios seguirán en crisis hasta ocupar un lugar marginal dentro del periodismo, y su espacio lo terminará de ocupar la web.

Sin embargo, siempre hay posturas que difieren un poco, a veces, bastante. En este caso, lo que varía no es la conclusión, sino el proceso de cambio que sufrieron los diarios.

En la conferencia sobre el futuro de la prensa celebrada en Cardiff a mediados de septiembre, Peter Preston, ex-editor del Guardian británico, dijo en su inauguración:

“Internet podría dar el golpe de gracia, pero no es responsable de la crisis de la prensa [británica]”. La crisis se venía gestando mucho antes que apareciera Internet. La venta de los negocios familiares, basados en la influencia política antes que en el beneficio, a multinacionales e inversores, cambió las prioridades de los periódicos. Los diarios gratuitos demuestran que hay mercado, aunque la calidad de su contenido deja mucho que desear, al menos en Londres. Los directivos de los periódicos ‘de calidad’, con actitudes basdadas en ‘inercia, fatalismo y recorte de gastos’ se olvidan que para seguir siendo atractivos deben innovar”.

Vía: Infotendencias / Online Blog Journalism