Más palos para Cristina Fernández
Hace unos días, me referí a las críticas de la publicación inglesa, The Economist, donde consideraban que Cristina Kirchner vive “en el país de la fantasía”.
Ahora, los palos vienen desde España.
Según El País, “Cristina Fernández pasó recientemente por París sin pena ni gloria. Al volver prefirió reunirse con la modelo Naomi Campbell que contarle a la prensa qué acuerdos clave para Argentina había cerrado con Francia”.
Además, en la excelente publicación que lleva de título Argentina, más aislada que nunca, se considera que “a la falta de una estrategia en política exterior se ha unido el carácter huraño de los Kirchner”.
Y no se calla nada, entre otras muchas otras cosas, agrega: “A España como presidenta aún no ha viajado y, aunque mantiene una relación cordial con el Gobierno de Zapatero, ni el mundo político ni el empresarial español le echan de menos. Tras su paso como candidata en julio del año pasado, a nadie le quedó claro cuál era el proyecto político, económico y social de Fernández. Casi un año después lo que entonces fueron dudas ha dado paso a la indiferencia“.
¡¡Ya estoy esperando al siguiente país, diario, revista que también se atreva a criticar y echar abajo a la Cris!!
Mientras, esta mujer se dedica a criticar a los medios. (No voy a hablar de la relación Clarín-Gobierno porque es algo muy largo y merecería un post propio para volcar mi opinión). Pero sí diré que me enferma cuando ataca así a la prensa, a medios locales, internacionales o qué sé yo. En parte tendrá razón, pero en parte no. Eso lo admito. Pero me saca -de quicio-.


about 1 year ago
No entiendo eso de lo sagrado de los medios… Los medios son negocios, como almacenes abiertos a la calle, pero con un poder astronómicamente mayor: No percibimos la realidad de nuestro país ni no es a través de ellos.
Que existan, y en la mayor cantidad posible, asegura la libertad de prensa, pero si tanto nos preocupamos por la libertad de prensa mejor sería exigir al congreso alguna ley antimonopólica de la prensa: Los grandes grupos como Clorín o La Noción hoy son opositores y por eso caen simpáticos, y mañana hacen oscuros acuerdos bajo la mesa y te traicionarán.