*Por: Fernando Tellado
Cuando una amiga blogger te pide que escribas en su blog, y mas si es en un blog tan bueno como este, siempre se pasa de la alegría a la incertidumbre, de la ilusión a la responsabilidad, del orgullo al miedo.
Y es que escribir en el blog de “otra” no es algo trivial, conlleva ciertas cuestiones a remarcar que me planteé a la hora de decidir “sobre qué escribir” en El Medio Blog. Al principio, como este árbol que he fotografiado esta mañana, me sentí vacío, sin argumentos.
Una de las cuestiones iniciales a tener en cuenta cuando eres invitado a cualquier medio, y un blog es un medio privilegiado de comunicación, es ceñirte a la temática del mismo, no romper la expectativa del lector que se acerca a ese espacio para conocer mas acerca de la propuesta comunicativa del mismo. Que el visitante habitual y fiel al blog, que revisa día a día su suscripción, no se sienta defraudado o confundido.
Por otra parte, también puedes sorprender, ofrecer la “novedad” que justifique tu participación y que, por un día, ofrezca otra visión al lector del medio. Y es que en el fondo es mejor hablar de lo que sabes, pues si te han invitado será por lo que escribes, por como tu eres, y sin pretensión de que, ni siquiera por un día, dejes de ser tu mismo. En mi caso he decidido hacer una especie de circunloquio en el que, al tiempo de mostrar mis cuestiones personales (que a fin de cuentas un blog tiene ese carácter único), también sirviera como cuestión didáctica, casi un vicio en mi. ¡Cuestión zanjada!
También pensé en el tipo de lenguaje utilizado por la redactora habitual, lo que en mi caso me suponía una complicación adicional, no por el nivel literario, que creo estar a la altura, sino porque hay diferencias lingüísticas derivadas de la localización, la nacionalidad. Y claro, yo no sé usar modismos argentinos, lo que podría confundir a los lectores, incluso hacerles pensar que Romina había renegado de sus orígenes, que se había españolizado.
Pero no, cada escritor tiene sus modos de expresión y lenguaje, motivados por su educación, su entorno, incluso su estado de ánimo, y eso es un factor a tener en cuenta a la hora de colaborar como invitado, mostrar tu distintiva personalidad, no pretender confundir. ¡Otra incertidumbre menos!.
Sin embargo, estas cuestiones no eximen de la responsabilidad de escribir en el medio de otra persona, de tratar de ofrecer lo mejor de ti mismo y no defraudar, y esto te imbuye directamente en el miedo a no saber corresponder con la confianza depositada en tí.
No obstante, a pesar de mis inquietudes, asunto natural en mi persona, he decidido exponer este proceso, de ser yo mismo, de comunicar un trocito de mis incongruencias y, ¿quien sabe?, algo de tutoría a la hora de escribir como invitado en un blog, en el medio.
Espero no haber aburrido con mis dudas y que un año de blog sea motivo de disfrute y comunicación. Este post no es gran cosa, así que lo he adornado con una foto que hice esta mañana temprano pensando en como me sentía ante esta tesitura. ¡Va por ti, Romina!





Fernando, estás en todas partes , xD.
Junio 22nd, 2008