Por Fabio
Ya que han posteado tanto japonés en el blog de Romina para su aniversario no voy a ser menos, en este caso para contar algo curioso.

Han comenzado a utilizar máquinas expendedoras de cigarrillos con una particularidad, detectores faciales para identificar la edad. Si, así es, han llegado al punto en que un baby face no podrá comprarse sus puchos, o tendrá que optar por ir a un local o kiosco normal, pero nada de maquinita salvo que utilice la licencia de conducir que allí incluye un chip RFID para identificación.
Ahora bien, hecha la ley, hecha la trampa, si el sistema reconoce rostros ¿reconoce cualquier rostro? así es, así que un periodista se avivó y probó con una revista, si, una de personajes cholulos y famosos y… lo reconoció! pudo comprar puchos!
Así fue probando con imagenes más pequeñas llegando a una de 8 centímetros con bastante éxito pero fallando con las pequeñas de 3cm, en fin, hacking a la antigua más o menos, uno se queja de lo vulnerables que son los métodos en las películas tipo Misión Imposible y aquí vencen el reconocimiento facial con la tapa de Gente.
La edad legal en Japón es de 20 años, no se cuan exacto será el sistema, dicen que un 90%, el sistema compara el rostro con una base de datos con 100.000 rostros. Las máquinas tradicionales también usan la tarjeta Taspro con RFID para verificar la edad, estas en cambio no lo usaban, pero bueno, ahora ya se las puede “hackear” con una simple foto.
Más detalles en el glorioso Pink Tentacle




Ja. En la misma situación hubiera probado disfrazándome, poniéndome barba, anteojos… claro, la revista… No hay de esas que vendan algo más entretenido?
Julio 1st, 2008