Romina Jorge
Archivo de agosto, 2008
El círculo virtuoso del proceso periodístico
11 ago
Para Andy Dickinson el problema de la interacción entre la audiencia, la comunidad y el periodismo es que este último ve a las otras dos partes como agentes diferentes.
Dime cómo te ríes…
8 ago
“A veces (chateando) ponemos demasiados ja, más que en la vida real…” dijo un colega mientras conversábamos vía gtalk y fue el inicio de este post, digno de un viernes.
¿Cómo nos reímos vía chat, vía microblogging?
“Una sonrisa no es jajajajajajaajaj, es más bien jaja o
”, decía él y yo no podía parar de escribir justo eso: jajajaja porque me causaba mucha gracia el tema de la conversación y cómo lo estábamos encarando.
Y nos preguntábamos: ¿Te puede agarrar un ataque de risa? ¿Cómo sería? ¿jajajajajajajajajajaja nono, basta, jajajajajajajajajajaja ?
Ahora, nadie puede negar que la gente por chat se ríe de diferente manera y casi que a los que se ríen siempre igual, le sacás la ficha y hasta los podrías analizar en base a esta especie de onomatopeya. De la misma manera que en la vida real…
Veamos algunos:
ja, jaj, jaja, jajaja, jaaaaaa, ajajaj, ajjaja, je, jeje, ja ja ja, ajjj, juas, juajua, jua jua, lol, hehe, haha
El primero da la impresión de que mucha gracia no le causó tu comentario y como no sabía qué decir, tipeó un austero “ja”.
El segundo, es como una risa incompleta, un: “me río pero hasta ahí”.
El tercero, jaja, es como la risa por defecto. El parámetro que mide lo normal, entre lo poco y lo exagerado.
El siguiente, jaaaaaa, es parecido al primero. (Dudamos que se le quedó el dedo colgado en la “a”).
El que viene es como la risa de alguien que se caracteriza por ser una persona apurada: ajajaj.
Je, ídem al primero.
La persona que usa mucho jeje es muy tímida o anda siempre tramando algo, el misterioso.
El irónico, sin dudas es: ja ja ja.
Al que le da asquito algo, se ríe con la que sigue: ajjjj
Algo que yo no usaría ni loca y que no me gustan ni ahí son: juas, juajua, y jua jua. Es como que parecen medio .. no sé… no dan.
Y, por último, los que se ríen como extranjeros: lol (nunca lo entendí), haha, hehe.
Las preguntas que surgen, entonces, son: ¿Cómo te reís por chat y/o micrblogging? Cuando te reís en el mensajero, ¿también te estás riendo de verdad? y al revés. ¿Alguna vez te pusiste a pensar cómo te reís o cómo se ríe el resto (o fuimos los únicos dos pánfilos)?
NO a las conferencias de prensa…
4 ago
… de Cristina Kirchner, por lo menos mientras sean como la del sábado 2-8.
Todos, pueblo y medios, contentos porque Cristina Kirchner había convocado a la primera conferencia de prensa de su gestión: que iba a ser la primera de la era K luego de 62 meses desde su ascenso al poder, que iba a responder 40 preguntas, que por primera vez se escucharía la voz del vocero Nuñez, que esto marcaría el inicio de una nueva era (?), que bla, bla…
Pero para mí, y como ya me imaginaba, dejó mucho que desear. Y no me refiero sólo a la actitud previsible de la presidente -La Nación autoriza a decir – presidenta, no. La de los periodistas elegidos a dedo para preguntar, también. Volvamos al asunto.
Desde el vamos que considerar como conferencia de prensa una en la que no se puede (re)preguntar es cualquier cosa y más aún cuando las respuestas no contestan a los interrogantes planteados.
Salvo excepciones: cuando Cristina Kirchner respondió que “volvería a hacer todo igual“, cuando negó más cambios en el gabinete y cuando dijo “it’s too much” hacer conferencias de prensa semanales, porque además “ningún presidente del mundo” lo hace.
Por otro lado, en las universidades suele enseñarse que las conferencias de prensa tienen un objetivo, un por qué, un motivo para llevarse a cabo. Hacer una porque hace mucho que no se hacía o porque nunca había hablado con los medios de forma oficial, no es una razón que me deje conforme, no.
Dicho eso, ¿qué se puede sacar en limpio de un intento de conferencia de menos de dos horas de duración en donde los temas no fueron lo más importantes sino y más que nada un popurrí mediocre? Veamos: cero autocríticas, defensa al INDEC, ataques al campo, ratificación a Guillermo Moreno, negación de más cambios en el gabinete, burlas al término “doble comando”, no mención sobre Julio Cobos, celebración la acumulación de reservas del Banco Central y explicación por qué debe construirse el tren bala. ¿No hubiese sido mejor uno, dos temas y 24 preguntas al respecto?
En fin, la historia puede resumirse así: tirarle temas a la presidente para ahondar en su discurso de siempre: hablar y no decir nada, negar lo innegable, mostrarse soberbia, irónica, hacer y hacer descalificaciones. Eso, sí… hay que destacar su habilidad para eludir cuestiones que la ponen incómoda.
Tal vez sea demasiado temprano pero, por todo lo que dije y hasta que no cambie de fondo y verdad su política comunicacional, que Cristina Kirchner no haga más una conferencia de prensa, que se ahorre el catering, las horas de maquillaje y que el asesoramiento con profesionales de diferentes ramas de las ciencias sociales lo utilice para seguir hablando de forma unidireccional como lo hizo hasta ahora, en los diferentes actos políticos e inauguraciones de obras, plantas, etc.
Tips para el uso del video en los medios
3 ago
Andy Dickinson escribió una lista interesante de tips para mejorar el uso de videos en los medios online, luego de analizar las experiencias de The Times, The Telegraph, el FT, The Guardian y The Independent:
- Make video part or the article sell, not a related link.
- Make sure the link from your video player to a related article is clear.
- Make sure any accompanying text in your player clearly cues your video.
- Embed your video in an article page.
- Make your video poster frames work as images.
- Make the embedded player as big as you can.
- Keep pre-roll out of embedded video.
- Get some variety in your ads.
- Niche works.
- Formats kill variety.
- Feature formats kill long tail.
No se queden sólo con esta lista, ¡lean el artículo entero que está muy bueno!
Hacer un libro… en 1940
1 ago
Printing a Book, Old School from Armin Vit on Vimeo.
El proceso de fabricación de un libro: composición, impresión de plomo y encuadernación en imágenes tomadas por Encyclopaedia Britannica Films a finales de los años cuarenta.






