En el medio

Kent Brockman

La personalidad del periodista

Por Martín Grosz

Kent BrockmanEs un placer poder felicitar a Romina por el cumpleaños de su blog, ¡y nada menos que en su propio blog! ¿Qué tenemos en común ella y yo? Principalmente, nuestra condición de bloggers y de estudiantes de Comunicación Social inclinados hacia el periodismo. Por eso, decidí aprovechar este espacio para reflexionar un poco sobre esta profesión que hemos elegido.

La pregunta que me gustaría plantear es la siguiente: ¿Existen ciertos rasgos de personalidad comunes a todo periodista? ¿Cómo debe ser internamente alguien que pretende dedicarse al periodismo?

En mi opinión, hay tres características fundamentales que definen la personalidad del periodista: tiene algo de docente, algo de artista y, sobre todo, es terriblemente curioso.

Algo de docente

Está siempre dispuesto a cuestionar, indagar, investigar y descubrir. Disfruta incorporando conocimientos, aunque no le sirvan para nada. De ese modo, logra saber muchas cosas, pero el objetivo, finalmente, es transmitirlas a otros. En eso, se parece a los buenos maestros.

El periodista es un tipo que sabe, y que se siente bien explicando lo que sabe a quienes no lo saben. La mayor recompensa que puede recibir es ver que su destinatario entendió. Y que, gracias a su intervención, comprende un poco mejor el mundo que lo rodea.

Algo de artista

Ahora bien, no sólo pretende transmitir correctamente historias y datos reales, sino que se preocupa por la dimensión estética de sus mensajes: trabaja sobre la forma, para que resulten atractivos, interesantes y sensorialmente agradables.

Si se trata de un texto escrito, intenta lograr corrección lingüística (tema que aquí ha traído más de una discusión) y belleza estilística. Si está frente a un audio o un video, lo edita meticulosamente. Si tiene un blog, revisa un par de veces las entradas antes de publicarlas. Sabe, en definitiva, que un buen paquete es tan importante como un buen contenido, y obra en consecuencia.

También se parece al artista en que le gusta buscar soluciones creativas para los problemas, y en que conserva cierta ilusión de cambiar el mundo. Eso lo mantiene firme en sus principios, más allá del dinero que le ofrezcan para corromperlo. Por último, y lamentablemente, tiene algo de artista porque sabe que difícilmente hará fortunas con su trabajo, pero lo elige porque le da satisfacción.

Una gran curiosidad

Finalmente, el periodista es un curioso sin remedio, una persona que nunca abandonó la edad de los porqués. Para él, la curiosidad no es algo pasajero, sino un modo de vida. Eso lo coloca en un estado permanente de apertura a la realidad.

Es alguien que vive cuestionando, que no acepta medias respuestas ni que se le diga que las cosas se hacen de cierto modo porque así es como siempre se han hecho. Ante todo, se pregunta por qué y, principalmente, por qué no. Pretende razones, fundamentos, argumentos, y con ellos llegar hasta el fondo de cada cosa. Eso lo hace ser insistente, a veces un total hinchapelotas, pero termina consiguiendo lo que se propone.

Y no sólo es un cuestionador serial, sino que, además, es sumamente proactivo para investigar y descubrir todo aquello que ignora, así como para intentar cambiar lo que cree injusto. Lo peor que puede pasarle es quedarse con una duda, o resignarse a la injusticia.

Entonces…

¿Disfrutás investigando, explicando y relatando? ¿Te interesa trabajar sobre la forma de tus mensajes, más allá de su contenido? ¿Seguís con la ilusión de cambiar el mundo, aunque ya no te la creas del todo? ¿Sos terriblemente curioso?

Si a todas estas preguntas respondiste que sí, creo que tenés la personalidad necesaria para ser un buen periodista.

¿Agregarían algún otro rasgo de personalidad a esta lista? ¿Hay alguno que no crean tan necesario?

¡Hasta el próximo cumpleaños!

Mujer, argentina y blogger!!.

Por Silvana :)

Me desperté pero no era como todos los jueves, algo diferente sucedía.
Ya no tenía la contractura de cervical con la que me había acostado, legado de aquellos años de estudiante “rebelde” donde la buena postura deja paso a “hago lo que quiero, yo me siento así, y a mí qué” …
Me desperecé, con los ojos entreabiertos miré a un lado, después al otro mientras intentaba quitarme la tensión del ceño fruncido… focalicé en la pantalla de la computadora, estaba encendida uff siempre me olvido de apagarla… pero si yo la apagué ehh…
Busqué debajo de la cama las pantuflas azules pero solo encontré un par de zapatillas negras y acordonadas, la mala costumbre de descalzarme no la pierdo…
Paso frente al espejo que hay en mi dormitorio, pero qué espejo??? Tengo un enorme reflejo de mí… no – lo- pue- do – creer!!.
Corro al baño, me refresco la cara con agua helada a ver si me despabilo despacio me miro y naaa!! Es que tengo 21, pero si a penas ayer estaba atravesando la crisis de los 30 cómo es posible.

Cuando uno tiene 21 años los ideales están a flor de piel (siempre me gusta decir esta frase trillada ja), cuando uno tiene 31 la caída de los ideales es parte del proceso normal de maduración.
Cuando tenés 21 pensás en terminar la carrera de grado, lograr la entrevista de tu vida, obtener el reconocimiento de tus padres, destacarte entre tus amigos. Cuando tenés 31 te das cuenta que necesitás un posgrado para reconocerte y lograr un mejor trabajo.
A los 21 buscás experiencia, hacer cuan curso y congreso hay para aumentar el volumen  de tu Currículum Vitae; a los 31 descartás certificados, recordás con una sonrisa ese primer cursito de operador de pc y Windows 95 y considerás que es tiempo de explotar lo que más sabés.
Con 21 odié las injusticias de los primeros jefes, el trabajo como pasante y accedí a trabajar en otros ámbitos porque creía que una cobertura social era la garantía de salud y estabilidad. Con 31 no soy autoritaria con los que me dependen, trabajo como jefa de redacción en una institución pública porque aún no puedo cortar ese temor de a inestabilidad.
Cuando tenía 21 soñaba con viajar a España, presenciar una clase en la Complutense; cuando cumplí los 31 los festejé en Madrid, fui oyente en esa Universidad y revaloricé la educación pública de mi país.

Ahora que tengo 32, sólo una década es la brecha que me separa de Romina. Qué bueno que te animaras a tener el blog, a mirar a tu alrededor bien despierta y compartir cotidianeidades dejándonos tomar prestado tus ojos….

Hoy soñé que soy Romina: Mujer, argentina y blogger!!.

arbol-sin-argumentos

En el Miedo

*Por: Fernando Tellado

Cuando una amiga blogger te pide que escribas en su blog, y mas si es en un blog tan bueno como este, siempre se pasa de la alegría a la incertidumbre, de la ilusión a la responsabilidad, del orgullo al miedo.

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Y es que escribir en el blog de “otra” no es algo trivial, conlleva ciertas cuestiones a remarcar que me planteé a la hora de decidir “sobre qué escribir” en El Medio Blog. Al principio, como este árbol que he fotografiado esta mañana, me sentí vacío, sin argumentos.

Una de las cuestiones iniciales a tener en cuenta cuando eres invitado a cualquier medio, y un blog es un medio privilegiado de comunicación, es ceñirte a la temática del mismo, no romper la expectativa del lector que se acerca a ese espacio para conocer mas acerca de la propuesta comunicativa del mismo. Que el visitante habitual y fiel al blog, que revisa día a día su suscripción, no se sienta defraudado o confundido.

Por otra parte, también puedes sorprender, ofrecer la “novedad” que justifique tu participación y que, por un día, ofrezca otra visión al lector del medio. Y es que en el fondo es mejor hablar de lo que sabes, pues si te han invitado será por lo que escribes, por como tu eres, y sin pretensión de que, ni siquiera por un día, dejes de ser tu mismo. En mi caso he decidido hacer una especie de circunloquio en el que, al tiempo de mostrar mis cuestiones personales (que a fin de cuentas un blog tiene ese carácter único), también sirviera como cuestión didáctica, casi un vicio en mi. ¡Cuestión zanjada!

También pensé en el tipo de lenguaje utilizado por la redactora habitual, lo que en mi caso me suponía una complicación adicional, no por el nivel literario, que creo estar a la altura, sino porque hay diferencias lingüísticas derivadas de la localización, la nacionalidad. Y claro, yo no sé usar modismos argentinos, lo que podría confundir a los lectores, incluso hacerles pensar que Romina había renegado de sus orígenes, que se había españolizado.

Pero no, cada escritor tiene sus modos de expresión y lenguaje, motivados por su educación, su entorno, incluso su estado de ánimo, y eso es un factor a tener en cuenta a la hora de colaborar como invitado, mostrar tu distintiva personalidad, no pretender confundir. ¡Otra incertidumbre menos!.

Sin embargo, estas cuestiones no eximen de la responsabilidad de escribir en el medio de otra persona, de tratar de ofrecer lo mejor de ti mismo y no defraudar, y esto te imbuye directamente en el miedo a no saber corresponder con la confianza depositada en tí.

No obstante, a pesar de mis inquietudes, asunto natural en mi persona, he decidido exponer este proceso, de ser yo mismo, de comunicar un trocito de mis incongruencias y, ¿quien sabe?, algo de tutoría a la hora de escribir como invitado en un blog, en el medio.

Espero no haber aburrido con mis dudas y que un año de blog sea motivo de disfrute y comunicación. Este post no es gran cosa, así que lo he adornado con una foto que hice esta mañana temprano pensando en como me sentía ante esta tesitura. ¡Va por ti, Romina!

Cien días, cien preguntas

Nunca toqué el tema en el blog. Nunca expresé mi opinión de forma pública. Traté de mantenerme ajena y seguir esta situación en silencio y no hacer las veces de “opinóloga”, papel que detesto. Sin embargo, varios me han preguntado cuál es mi postura y me comentaron que esperaban ver reflejado acá mi punto de vista. Me sorprendió.

Tres meses pasaron desde que el llamado “Conflicto del campo con el gobierno” comenzó.

Cien días de bombardeo informativo de todos lados. Durante ese período fueron más las dudas que me planteé sobre todo lo que rodeó este escenario que las certezas. Seguro que no soy la única a la que le pasa esto.

Desde mi rol de estudiante, de profesional, y de ciudadana de 21 años, les comparto algunas de las preguntas que me surgieron. A su vez, incluí otras que me hicieron:

  1. ¿Todos los opinólogos saben lo que son e implican las retenciones móviles?
  2. Campo vs. Gobierno, ¿es un Boca-River?
  3. ¿Qué onda con los acercamientos de cámaras en las manifestaciones, actos, etc. donde cien personas parecen diez mil?
  4. ¿La palabra presidencial, la de un “cacerolero” y la de un agropecuario surgido de una asamblea están siendo consideradas como en un mismo nivel?
  5. ¿Un “manifestante” es un “piquetero”?
  6. ¿A quién se le brindan los recursos provenientes de las retenciones?
  7. ¿Dónde están los grupos de choque liderados por D’Elia??
  8. ¿Por qué a la gente le encanta opinar sin fundamentos ni conocimientos apropiados?
  9. ¿Por qué se le da tanta bola a lo que dice el don nadie de D’Elia?
  10. ¿D’Elia es un don nadie?
  11. ¿Se puede no estar con el campo y tampoco con el gobierno?
  12. ¿Sólo la gente de campo se levanta muy temprano para trabajar?
  13. ¿Nadie se acuerda de la persona que murió en la ambulancia que no dejaron pasar en un piquete agrario?
  14. ¿Qué tiene en la cabeza el presidente de CARBAP que dijo que “hemos cumplido nuestro objetivo: ya nos demostramos y le demostramos a la Argentina que estamos en condiciones de desabastecerlo”?
  15. ¿No son inconstitucionales los cortes de ruta?
  16. ¿La decisión de Cristina es inconstitucional?
  17. ¿El gobierno es autoritario y lo que reclama la gente son más democráticas porque se hacen visibles en el espacio público?
  18. ¿Un paro es lo mismo que lockout patronal?
  19. ¿Y medida de fuerza?
  20. ¿De dónde salió la palabra “ruralistas”?
  21. ¿Los que cortan las rutas no son piqueteros pero sí lo son los que van a Plaza de Mayo?
  22. ¿Los cacerolazos son efecto de los discursos de la Presidenta?
  23. ¿A quién no le llegó un sms o un mail para que se apoye a alguno de los dos actores en cuestión?
  24. ¿Por qué no se les dice “propietarios”, “productores”, “chacareros”, “estancieros”?
  25. ¿Dónde está la mujer del campo?
  26. ¿Los que cortan las rutas, saben por qué lo hacen?
  27. ¿Cuánta plata se gastó en llevar a las personas a los actos organizados por el Gobierno?
  28. ¿Está mal que la presidenta y su marido convoquen a un acto para demostrar su poder?
  29. ¿Qué partidos de izquierda apoyan al campo?
  30. ¿Por qué se hacen tantos chistes machistas?
  31. ¿Qué haría uno en el lugar de… los chacareros o el gobierno?
  32. ¿Cuánto gana De Angelis? ¿Cuánto ganan Fernando Gioino (Coninagro), Luciano Miguens (Sociedad Rural), Mario Llambías (CRA) y Eduardo Buzzi (FAA)?
  33. ¿El diálogo es cambiar lo que a un sector no le gusta y nada más?
  34. ¿A cuánto se vende la tonelada de soja en el mercado de Chicago?
  35. ¿Se convertirá en Ley?
  36. ¿Es el fin del conflicto o el comienzo de una nueva etapa?
  37. ¿Todos los del campo están en contra de las medidas tomadas por el Gobierno?
  38. ¿La clase media salió a protestar porque le tocaron el bolsillo o temen que lo hagan?
  39. ¿Está bien que mucha gente responda “me chupa un huevo” cuando en alguna conversación surge este tema?
  40. ¿Cómo fueron en sus orígenes las relaciones y actitudes que tomaron el campo y el peronismo?
  41. ¿Qué pasó con la ley de radiodifusión?
  42. ¿Las conclusiones son siempre blanco o negro?
  43. ¿Qué pasó con la crisis alimentaria mundial?
  44. ¿Los ruralistas son nazis?
  45. ¿Quiénes tildan al campo de “golpista”?
  46. ¿Por qué la gente va a la plaza por el sándwich y la coca?
  47. ¿Los actos oficiales son financiados con recursos del Estado?
  48. ¿Cuán real es el desabastecimiento?
  49. ¿Qué dejaron de comer las personas ante esta situación?
  50. ¿Por qué nunca habrá un partido del campo?
  51. ¿Por qué Néstor dio su primera conferencia de prensa?
  52. ¿Y la Iglesia qué onda al respecto?
  53. ¿Cuántas veces amagaron con levantar los paros?
  54. ¿Se dejó de hablar de un “nuevo modelo económico”?
  55. Hasta el conflicto, ¿el kirchnerismo era hegemónico?
  56. ¿A qué se refieren con “calidad institucional”?
  57. A los del campo, ¿les salió mal la jugada?¿Los productores no imaginaban que se enviaría el proyecto de ley al Congreso?
  58. ¿Cómo son y cómo se utilizan las retenciones en otros países?
  59. ¿El gobierno de Cristina Kirchner se fortalece?
  60. ¿Quién se debilita?
  61. ¿Cuántas discusiones habrán protagonizado Cristina y su marido?
  62. ¿Cuán impresentables son Luis D’Elía y Guillermo Moreno?
  63. ¿Subir los impuestos de un día para el otro no es una brutalidad que atenta contra la más básica seguridad jurídica?
  64. ¿Qué pasa con las inversiones extranjeras?
  65. ¿Qué dice Chavez de todo esto? ¿Tiene que decir algo?
  66. ¿La redistribución del ingreso es redistribuida?
  67. ¿Hay cortes de ruta buenos y malos?
  68. ¿Qué era de la vida del matrimonio Duhalde antes de su regreso a la escena mediática?
  69. ¿No es exagerado calificar de “represión” lo que hicieron en Gualeguaychú?
  70. ¿Cristina quiere parecerse a Evita?
  71. ¿Por qué Néstor no dio conferencias de prensa en sus cuatro años de gobierno, dado que tiene un innegable talento para desempeñase en ellas, salir bien parado y humillar periodistas?
  72. ¿Por qué comenzó el conflicto “Gobierno-Campo”?
  73. ¿Fueron las encuestas de popularidad que reflejaron la caída de su imagen, las que hicieron que Cristina mandara cediera un poco y mandara las retenciones al Congreso?
  74. ¿Los medios dejarán algún día de simplificar la realidad de un modo tan brutal y desinformante?
  75. ¿A los trabajadores “periodísticos” de los medios oficiales (canal 7 y Télam) no les da vergüenza actuar como voceros mediáticos del gobierno?
  76. ¿Cuántos panqueques se cocinaron durante este período?
  77. La gente que está con el campo, ¿por qué lo está?
  78. ¿Hay alguien con más mala suerte que Carlos Marriera?
  79. ¿Cuántos nuevos muertos provocó el conflicto?
  80. ¿De qué estarían hablando los medios si no hubiera habido ninguna suba de las retenciones?
  81. ¿Cuántos temas importantes estamos desatendiendo?
  82. ¿Por qué, de un día para el otro, De Angeli saltó a la fama?
  83. ¿Por qué desperdiciaron tanta comida?
  84. En este país, ¿cualquiera puede decir lo que quiera?
  85. ¿Qué porcentaje de la Plaza de Mayo estuvo ocupado por gente a la que nadie le pagó y que estuvo allí por convicción política?
  86. ¿Hay alguien que entienda TODO lo que pasa?
  87. ¿Cuándo dará una conferencia de prensa la presidenta?
  88. Las retenciones ¿son coparticipables o son consideradas derecho de exportación?
  89. ¿Quién escribe los discursos de Cristina y cuántas veces los practica frente al espejo?
  90. ¿Cuándo y por qué la presidenta habla en un tono más soberbio o moderado?
  91. ¿Cada cacerolazo no erosiona la fuerza simbólica del mismo como método de protesta? ¿Cuántas personas tiene que haber para que se considere como tal?
  92. ¿Cuán reales fueron los enfrentamientos de las “patotas oficiales” y la gente autocombocada?
  93. ¿La sociedad es conversadora, el gobierno muy necio o el campo muy bueno?
  94. ¿Cuál es el poder de D’Elia?
  95. ¿Por qué provocó tanto revuelo los dichos del puntero matancero (odio tu plata)?
  96. ¿Modelo agroexportador o industrial?
  97. ¿Por qué tanta crítica a los medios de comunicación?
  98. ¿Alguna vez hubo un gobierno tan obsesionado con la prensa?
  99. ¿Nunca vamos a ser un país como la gente?
  100. ¿Esta crisis tendrá un efecto negativo para el oficialismo en las próximas elecciones legislativas? ¿qué fuerzas saldrán beneficiadas?